Las marcas, el amor y yo.

Las marcas, el amor y yo.

Este año ha sido “particular”, a mi me ha servido para mucho, me pasa con todos los años, haces el balance de positivo, negativo o neutro de los hitos importantes y ahí lo tienes, el análisis de tu año, el mío vamos a definirlo como lo dicho, “constructivo” tirando a mejorable, por ejemplo.

El caso es que el año casi está diciendo adiós y todos estamos ansiosos por recibir un 2016 cargadito de cosas buenas, o al menos así lo manifiesta la mayoría de los comentarios que se leen en las redes sociales.

Al grano, increíble es la cantidad de demanda de amor que hay en el universo digital, tal es, que las marcas han dicho `Tus deseos son órdenes¨, igual no lo han dicho ¡vale!, pero el mensaje de sus campañas así lo indicaba, empeñadas, no todas, en no mejorar sus servicios o productos sino en maquillarlos, mezclando la velocidad con el tocino, como quien dice 🙂

Parece que para algunas marcas, da igual lo que ofertes; Una maquinilla de afeitar, un jamón, un cepillo de dientes, una lata de fabada… lo importante es ponerle amor. Mensajes como juntos, porque te quieran, mi mejor regalo eres tú, siempre a tu lado, te vamos a enamorar y varios mensajes de auténticos Romeos o Julietas han intentado conquistar el corazón de la comunidad digital activa.

Han pasado la delgada línea que separa el marketing estratégico de lo ridículo, pero no los consumidores, las marcas. Porque pensar que nuestro comportamiento al tomar la decisión de consumir o comprar será algo así, como:

Lo que quiero en Navidad eres Tú, y además se lo envías como regalo vía whatsaap. Ya puestos a protagonizar situaciones ridículas ¡háganlo bien! Que quieres que estemos juntos, pues vas y mientras compras el “lo que sea”  lo tuiteas con el hashtag #Juntos, en plan, llevándolo a los extremos, Querido ex:  mientras me como esto, pienso en ti  y quiero que lo sepas, que en Navidad te puedes permitir no tener dignidad ¡Ánimo! ¡Claro que sí! …

Creo que han fallado, sinceramente, creo que los consumidores somos mucho más inteligentes, de las marcas queremos que nos cortejen, pero enseñándonos sus bondades, las ventajas que obtenemos y el porqué debemos consumirlos … Igual tenemos numerosos RT y “Me Gusta” y los informes respecto a los medios sociales son positivos, pero, creo que en algunos casi ni eso han conseguido.

Otros, sí que han aprobado y con nota muy alta, promociones específicas navideñas o consejos de cómo hacer buen uso del producto en cuestión, agradecimiento a los consumidores o invitarlos a participar para mejorar sus productos o servicios a través de concursos, sorteos…  han aportado contenido de valor y seguro se verá reflejado en las cuentas de resultados.

Por eso quiero felicitar la nueva era del marketing y comunicación digital, porque es ahora cuando estamos cerca de nuestros consumidores, donde les rozamos el alma gracias a la escucha activa y, ¿saben por qué? Porque es más sencillo escribir al universo digital que deseas algo que ir directamente a por él.

Estimadas marcas, no tengan miedo a preguntar.

Sean felices y disfruten de estas fechas tan señaladas, con intensidad.

 

 

 

Piedras y peladillas ¡Feliz Navidad!

Piedras y peladillas ¡Feliz Navidad!

¡Ay diciembre, cómo me gustas y cuánta diversión me ofreces en este universo digital que nos tiene a todos tan enganchados!

Empieza la campaña particular de cada uno con muestras de bondad; es como una competición para mostrar a los demás quién tiene el corazón más grande.

Pistoletazo de salida a todo tipo de publicaciones, vídeos e imágenes que compiten por ser los más caritativos y honrados del lugar. Lo malo es que en internet, todo lo que subes o publicas deja rastro…, por eso, antes de mostrar nuestro lado más angelical debemos ser coherentes y consecuentes con nuestro “Yo Digital”. Y conste que no cuestiono esa carrera de buenísimo, ¡QUIÉN SOY YO! para hacer semejante análisis de valores hacia los demás.

En cualquier caso, aquí van algunos ejemplos que, en mi opinión, merecen piedras o peladillas.

-¡PEDRADA!persons-0015 Respetas la ​regla 80/20 en tus contenidos​; el 80% de tus publicaciones son mentando a la madre del universo entero porque eres una víc​tima de todos y cada uno de esos seres humanos malos malísimos que habitan el planeta tierra y un 20%, justo en el mes de diciembre, deseas paz y amor a todo el mundo. Una piedra para ti que llevas amargándome cada mañana durante 11 meses haciéndome creer que vivo rodeada de hienas.

-¡PELADILLAS! boda bPara ti, que me has informado de los eventos más molones de la zona y además no me has etiquetado, aún siendo el organizador/a. ​ Me encanta cuando me llega la invitación al evento correctamente.

-¡PEDRADA! Annoyed Para ti, ​que eres toda una telenovela… Llevas 11 meses contándonos en directo tu historia de amor y desamor​ y​ ahora en diciembre​ parece que estás ocupad@ y​ ¿no me cuentas el desenlace? ¡Eso no se hace!​ ¿Qué pasó? ¿Se dejaron? ¿Volvieron?…
-¡PELADILLAS! persons-0007_large Para ti, que generas contenidos interesantes y los compartes con todos nosotros. Compartir conocimientos merece, además, una cesta de navidad con jamón incluido 😉 

-¡PEDRADA!persons-0090_large Para ti canalla, que en un hilo de conversación nos cuelas la url de tu blog con contenidos que no vienen a cuento.

-¡PELADILLAS! persons-0008_large Para ti, que me mencionas cuando compartes mis contenidos.

-¡PEDRADA! persons-0109_largePara ti, que me mandas privados diciendo “ola wapa”… muchas veces “ola wapa” seguido de “k aces hoi”

​¡PELADILLAS! persons-0106_largePara ti, que me valoras y me pides consejos por mensaje privado; un honor poder ayudarte y que me ayudes.

-¡PEDRADA! persons-0057_largePara todos aquellos que tienen un sobrino/a que les hace eso del “Féisbuk”

¡PELADILLAS! persons-0182_largePara todos aquellos que valoran el trabajo de los demás…

Y podría seguir y seguir …persons-0173_large pero estamos en diciembre, mes del amor y armonía, aprovecho esta oportunidad para hacer las paces con todos aquellos a los que les llegaría la pedrada deseándoles ¡FELIZ NAVIDAD!​ y buen año digital 2016, libre de rencores