Quien bien te quiere te lo dirá

Quien bien te quiere te lo dirá

Habitualmente, y aquí pocos nos salvamos, hemos tenido la tentación de lanzar mensajes indirectos que van directo a la yugular de alguien con el que mantenemos alguna discrepancia que otra. Es tan habitual tener la tentación como criticar, hasta hacer sangre, a quien lo haga. Lo cierto, es que el morbo es muy poderoso y sin grandes conocimientos en psicología, es fácil darse cuenta que somos muchos los que curioseamos cuando alguien muestra enfado en sus publicaciones. Valga que yo lo he aprendido equivocándome… 

Pues bien, al grano, la libertad de expresión está para utilizarla, ahora bien, mi consejo es que meditemos aquello que publicamos en nuestras redes sociales, porque no es lo que dices sino lo que comunicas. 

Son muchísimas más personas de las que pensamos las que nos leen, evitan dar un “like” o un “RT” para que no quede rastro de la visita a nuestros sitios, quién sabe si ese mensaje hiriente y merecido a quien nos ha molestado  puede llegar a los ojos equivocados y proyectar una “mala reputación digital” de nosotros, algo que desde mi punto de vista es completamente innecesario. 

Claro que puedes limitar el público al que quieres dirigir tus publicaciones y además limitar el acceso a tu perfil a cuantas personas quieras, pero esa no es la cuestión, la cuestión es valorar si realmente querías subir a internet o no ese texto que te define y que se puede interpretar libremente, es el riesgo de arrepentirte al publicar algo que forma parte de una disputa entre dos o tres y que puede llegar a destinatarios equivocados, algo que quién sabe si simplemente es un enfado pasajero o si pasado unos días quizá no tenemos la absoluta razón, porque mira que es difícil llevarla al 100%. 

Y me pregunto, después de desahogarte con toda la sátira posible del momento, ¿Solucionaste el problema? ¿Tienes doble problema ahora? 

En resumen, lo que publicamos en internet sobre nosotros nos define y por consiguiente puede darnos un punto a favor o en contra. 

Conclusión, los resultados los obtendrás por lo que hagas, en internet, también por lo que publicas.

@nataliagoncal 

 Y esta entrada la escribí mientras escucho un tema ideal para acompañar el repertorio, una contradicción como otra cualquiera 😉 ¿Qué hablen de mí? 

 

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